Cuba potencia cultivos en ciudad tras devastación ciclónica
El aumento de los huertos citadinos conocidos como organopónicos, sobresale hoy entre las alternativas impulsadas en Cuba para estimular la producción de alimentos tras el desastre agrícola ocasionado por los huracanes Gustav e Ike.
El movimiento de la agricultura urbana recobra protagonismo en un país cuyos campos sufrieron un devastador golpe en solo dos semanas, y donde el 75 por ciento de la población vive en ciudades.
Esta experiencia, iniciada hace dos décadas como complemento a la producción de alimentos, es considerada ahora una pauta para varias medidas en estudio, dirigidas a reanimar la agricultura tradicional.
María del Carmen Pérez, ministra en funciones de la Agricultura, destacó entre las ventajas de esta modalidad la potencial fuerza de trabajo existente entre los mismos consumidores.
Sin embargo, admitió que aún es deficiente la producción nacional de semillas, así como las fuentes de abonos orgánicos, que redunden en mayores ofertas y menores precios.
Esta modalidad potencia principalmente la explotación de espacios de diversa índole, como balcones, azoteas e incluso antiguos basureros, con el consiguiente beneficio medioambiental.
La aplicación de tales experiencias se extiende a todo el país, que perdió más de cinco mil toneladas de alimentos como consecuencia de los recientes huracanes.
Cada provincia labora en el rescate de productos derribados por los vientos huracanados, y cada territorio avanza en la siembra de cultivos de ciclo corto, para garantizar alimentos lo antes posible.
Tal estrategia propiciará la pronta disponibilidad de boniatos, maíz, frijoles, calabaza, pepino, hortalizas y vegetales, en un plazo relativamente breve.
Según el primer informe oficial sobre las pérdidas ocasionadas por los recientes huracanes, Cuba sufrió daños por valor de cinco mil millones de dólares.
Tomado de www.prensalatina.com.mx

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